Piculín Ortiz ha fallecido este martes a los 62 años de edad, según ha confirmado la federación de Puerto Rico. Piculín Ortiz padecía un cáncer desde 2023, tal y como comunicó él mismo en sus redes sociales.
Piculín Ortiz y su trayectoria en el baloncesto español
José “Piculín” Ortiz construyó en España una etapa de impacto inmediato y rendimiento sostenido. Su paso por la Liga ACB lo llevó por cinco equipos: CAI Zaragoza, Real Madrid, FC Barcelona, Festina Andorra y Unicaja Polti. En todos ellos dejó la impresión de un interior poderoso, competitivo y muy productivo, capaz de adaptarse a contextos muy diferentes sin perder su identidad: puntos cerca del aro, rebote, presencia física y carácter.
Su primera gran huella llegó en el CAI Zaragoza durante la temporada 1987-88. Allí firmó sus mejores promedios anotadores en España: 18,3 puntos por partido en 31 encuentros, con 33:43 minutos de media y un 57,5% en tiros de dos. Fue una producción de referencia para un jugador interior, sostenida desde la pintura y con un volumen ofensivo notable. Aquella campaña lo consolidó como uno de los grandes nombres extranjeros de la competición y como un jugador capaz de marcar diferencias desde su primera experiencia importante en la ACB.
En la temporada 1989-90 vistió la camiseta del Real Madrid, donde volvió a demostrar su fiabilidad. Disputó 19 partidos, con 16 puntos y 7,2 rebotes de media en 30 minutos por encuentro. Su 53% en tiros de dos y su 81,2% en tiros libres reflejan a un pívot eficaz, no solo cerca del aro, sino también solvente desde la línea. En un club de máxima exigencia, Ortiz mantuvo un rendimiento alto y confirmó que su impacto no dependía únicamente del contexto: producía allí donde jugaba.


Su etapa en el FC Barcelona mantuvo esa línea de regularidad. En la campaña 1990-91 jugó 47 partidos, promediando 14,5 puntos y 7,6 rebotes en 30:01 minutos. Con un 56,3% en tiros de dos y 2,3 tapones por encuentro, su influencia fue doble: anotaba con eficiencia y protegía la zona. Un año después, en la 1991-92, disputó 16 partidos y firmó 13 puntos y 7,9 rebotes de media, elevando su acierto en tiros de dos hasta el 58%. Aunque tuvo menos continuidad, mantuvo intacto su peso interior.
Tras su paso por los grandes, Ortiz siguió dejando números importantes. En el Festina Andorra, durante la temporada 1992-93, promedió 15,6 puntos, 8,9 rebotes y 18,5 de valoración en 33 partidos, su mejor registro reboteador y de valoración en la ACB. En la 1993-94, con Unicaja Polti, volvió a ser un interior fiable: 13,2 puntos y 5,6 rebotes en 31 encuentros, con un excelente 60,1% en tiros de dos.
Piculín Ortiz, leyenda del baloncesto puertorriqueño
Vista en conjunto, su etapa española habla de un jugador de enorme consistencia: 177 partidos, 2.686 puntos, 1.293 rebotes y un 56,6% en tiros de dos. Ortiz no fue solo un nombre ilustre de paso por la ACB; fue un interior diferencial, respetado por su contundencia, su carácter y su capacidad para rendir en clubes históricos y proyectos competitivos. Su recorrido por Zaragoza, Madrid, Barcelona, Andorra y Málaga agrandó su dimensión internacional y reforzó su legado como una de las grandes figuras del baloncesto puertorriqueño.
Histórica portada de Piculín Ortíz en nuestra revista: ‘El puertorriqueño que revolucionó Zaragoza’
Descanse en paz.
