La maniobra diseñada por Sam Presti obliga a Denver a superar el second apron y dispara su factura del impuesto de lujo

Los Denver Nuggets han tomado una decisión lógica desde el punto de vista deportivo, pero muy costosa en el plano económico. La franquicia de Colorado ha decidido igualar la oferta de dos años y 12 millones de dólares que los Oklahoma City Thunder presentaron por Spencer Jones, agente libre restringido, manteniendo así al alero de 25 años en su plantilla. Sin embargo, la operación tiene importantes consecuencias para el futuro inmediato del equipo de Nikola Jokic.

Más allá del intento de incorporar a un jugador útil para la rotación de Denver, el movimiento de Sam Presti también escondía una estrategia para presionar a uno de los principales rivales de Oklahoma en la Conferencia Oeste. Al presentar un contrato completamente garantizado, los Thunder obligaban a los Nuggets a elegir entre perder una pieza importante o asumir una enorme carga económica.

La decisión de Denver ha sido la segunda. Igualar la oferta mantiene a Spencer Jones en la plantilla, pero sitúa a la franquicia por encima del second apron, una de las barreras más restrictivas del actual convenio colectivo de la NBA. Según las estimaciones publicadas en Estados Unidos, la continuidad del alero incrementa en torno a 32 millones de dólares la factura del impuesto de lujo y eleva la penalización fiscal total hasta unos 68 millones de dólares.

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Spencer Jones, una pieza importante para la rotación de Denver

Aunque sus números no sean especialmente llamativos, Jones se había convertido en un jugador valioso para Michael Malone. Durante la pasada temporada disputó 64 partidos, 37 de ellos como titular, con unos promedios de 5,5 puntos y 3,3 rebotes en 22 minutos por encuentro, además de firmar un notable 39,6% de acierto desde la línea de tres.

Su importancia también quedó reflejada en los playoffs, donde asumió más protagonismo tras los problemas físicos de Aaron Gordon y dejó actuaciones de nivel. Precisamente por ese papel, los Nuggets entendieron que dejarle marchar habría sido un golpe difícil de reemplazar, especialmente teniendo en cuenta las limitaciones que ya sufría la plantilla para acudir al mercado.

El gran beneficiado de esta situación puede ser Oklahoma City incluso sin incorporar al jugador. La oferta presentada por Sam Presti ha obligado a Denver a comprometer una parte todavía mayor de su masa salarial y a entrar en el second apron, una situación que limita enormemente la capacidad de maniobra de la franquicia. Incluso si Denver quisiera traspasar a Jones, no podría hacerlo sin antes recibir el consentimiento del jugador, al haberlo retenido como agente libre restringido igualando la oferta de otra franquicia.

Con ese escenario, los Nuggets deberán completar las últimas plazas de la plantilla recurriendo previsiblemente a contratos de bajo coste y salarios mínimos, ya que las restricciones del convenio reducen considerablemente las herramientas disponibles para reforzarse.

Además, el siguiente gran asunto pendiente es la situación de Peyton Watson, también agente libre restringido y candidato a recibir un contrato muy superior. Una situación complicada para la gerencia de los Nuggets considerando que cuentan con 13 jugadores garantizados actualmente y necesitarían 14 en nómina durante la temporada –y un máximo de 15 para el inicio de la misma–.

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Julio 2026

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