Esta temporada, Mercedes tomaba de nuevo en exclusiva la labor de suministrar a la Fórmula 1 el Safety Car de sus Grandes Premios. Después de varios años compartiendo dicha labor con Aston Martin, la marca británica retiraba su apuesta de promoción de la marca suministrando el Safety Car de la Fórmula 1 y dejaba a Mercedes-Benz de nuevo en exclusiva en este papel; siendo ya una marca histórica en hacerlo durante décadas.
Hasta la fecha, la marca alemana suministraba un Mercedes-AMG GT Black Series como Safety Car de la Fórmula 1, con un propulsor 4.0 V8 biturbo que desarrolla una potencia de 730 CV y un par máximo de 800 Nm, que una caja de cambios automática de doble embrague, de siete relaciones, y un sistema de tracción trasera se encargan de gestionar para lanzarlo de 0 a 100 km/h en 3,2 segundos y alcanzar velocidades de hasta 325 km/h.
Sin embargo, este fin de semana se ha presentado el nuevo modelo que hará las labores de Safety Car en la Fórmula 1. Además de introducir una nueva decoración, con el negro tomando protagonismo sobre el rojo del patrocinador del coche de seguridad; también hay cambio de modelo y será el nuevo Mercedes-AMG GT 63 PRO 4MATIC+, que cuenta con un motor V8 biturbo AMG de 4.0 litros con 612 CV.