Ya estamos a las puertas del verano, y este, además, es verano de mundial. Tras el experimento del mundial otoñal de Catar (salió mejor de lo que esperábamos), el de 2026 vuelve a las fechas habituales y lo hace con más anfitriones y selecciones que nunca. Será en Estados Unidos, México y Canadá, así que, como en el legendario torneo del 94, vuelven el soccer y las horas intempestivas.
Es el turno de los combinados nacionales, así que los clubes verán el campeonato desde la grada. Pero sus aficionados estarán lógicamente pendientes de los suyos, y el Real Madrid será una vez más uno de los clubes que aporten estrellas al torneo. Aunque no tanto como otras veces: es la primera vez en la historia que no tendrá representación en la selección española, y se han quedado fuera lesionados como Militao y Rodrygo y otros por decisión de sus entrenadores, como Trent en Inglaterra, pero ahí estarán los Mbappé, Vinicius, Bellingham, Courtois y compañía.
Como es de esperar, un club de su magnitud ha contado en numerosas ocasiones a lo largo de la historia con jugadores que han tenido un papel destacado en el mayor torneo del deporte rey, y aquí trataremos de hacer un once con varios de ellos. La única condición es que hayan jugado ese mundial como jugadores del Madrid o, al menos, después de haber jugado esa temporada en el Bernabéu. Por ello no están, por ejemplo, el Kroos de 2014 o el Ronaldo de 2002, ambos campeones con Alemania y Brasil pero que llegaron al club blanco después de dichos mundiales.
Iker Casillas
El canterano madridista ya había disputado dos mundiales como titular en la selección española, y en el tercero, fue el guardameta del único título mundialista de la Roja hasta la fecha. Tuvo además buena culpa de ello, con actuaciones destacadas como el penalti que detuvo a Paraguay en cuartos y, sobre todo, aquel mano a mano con Robben que derivó en una de las imágenes del torneo.
Sergio Ramos
Antes de ser uno de los mejores centrales del fútbol español ya fue un gran lateral derecho. Además de sus cualidades defensivas, era incansable por su costado para sumarse al ataque (cualidad, la de ir arriba, que no dejó de lado jugando de central). Era entonces el mejor lateral derecho de España y así ganó la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010 mientras el centro de la zaga estaba cubierto por otros jugadores. Ya con la retirada de Puyol pasó al centro, desde donde ganó la Euro de 2012 con España y todo con el Madrid.

Fernando Hierro
Al igual que Ramos, lo ganó todo con el Madrid pero no conquistó ningún título con la selección. No obstante, fue uno de los mejores jugadores españoles de su época y de siempre, algo que también dejó constancia en los mundiales. Disputó cuatro, pero brilló especialmente en 1994 y en 2002, donde fue incluido en el equipo ideal del torneo.
Raphaël Varane
El de 2018 fue un año que nunca olvidará el defensa francés: además de ganar la Liga de Campeones con el Madrid, la tercera consecutiva, se proclamó campeón del mundo con Francia en el torneo disputado en Rusia, el segundo que conquistaban Les Bleus en su historia. No era el que acaparaba más titulares, pero era una pieza vital en ambos equipos. De hecho, fue incluido en el once ideal de ambos torneos.
Roberto Carlos
El brasileño era una fuerza de la naturaleza que además coincidió con una de las mejores épocas de la selección brasileña, en parte gracias a su granito de arena. En 1994 ya había debutado con la selección brasileña, pero el lateral izquierdo era cosa de Branco y el polivalente Leonardo. En 1998, ya como jugador del Madrid, disputó su primer mundial y alcanzó la final, que perdió contra Francia. Se sacó la espina cuatro años después, cuando Brasil ganó su quinto entorchado con un sistema de tres centrales y carrileros que permitía a Roberto Carlos subir al ataque con más alegría si cabe. En ambos mundiales, 1998 y 2002, fue incluido en el equipo ideal del torneo.

Disputó un mundial más, ya veterano, en 2006, en una selección brasileña que volvía a reunir una colección de estrellas, pero se topó de nuevo con Francia, esta vez en cuartos, de cuyo principal jugador hablaremos más adelante.
Xabi Alonso
El centrocampista donostiarra llevaba un año en el Madrid cuando disputó el Mundial de Sudáfrica, el de la primera estrella de España, donde formó centro del campo junto a Busquets, el muro que permitía crear a Xavi, Iniesta y compañía. Tras tener un rol secundario en la Euro de 2008, Vicente Del Bosque le dio un papel principal en el mundial para convertirse en uno de los líderes de la Roja.
Luka Modric
Aunque se le escapó el título en la final, Luka Modric tampoco olvidará el año 2018: además de su tercera Champions consecutiva con el Madrid, la cuarta en total, completó un extraordinario Mundial de Rusia en el que fue la estrella desde el centro del campo de Croacia. Aunque el triunfo de Francia en la final fue incontestable, Modric ganó el Balón de Oro del mundial y unos meses después el de France Football.

Ángel Di María
Antes del título en Catar, la albiceleste estuvo cerca de levantar su tercer mundial en la cita de 2014 en Brasil. A ella llegó Di María tras ganar la Décima en Lisboa, donde fue nombrado mejor jugador de la final en el que sería su último año como madridista. El Fideo fue uno de los pilares de una selección argentina que cayó en la final ante Alemania, partido al que no llegó tras lesionarse en cuartos ante Bélgica. Sin duda, su equipo lo echó en falta.
Zinedine Zidane
Zidane fue campeón del mundo con Francia en el torneo disputado en su país en 1998, pero llegó como jugador de la Juventus. Como futbolista del Madrid disputó los mundiales de 2002 y 2006, pero especialmente memorable fue este último. Había sido una temporada para el olvido en el club blanco, la segunda consecutiva sin títulos. El ocaso galáctico.
Había mundial ese año y Zidane había anunciado su retirada unos meses antes, por lo que la cita de Alemania sería la última ocasión de ver a Zizou en el verde. Pocos contaban con Francia, especialmente tras la decepción de 2002: se consideraba al equipo de Raymond Domenech un equipo envejecido, los últimos retazos del equipo campeón de 1998. La fase de grupos no invitó al optimismo, pasando con lo justo frente a Suiza, Togo y Corea del Sur, pero las eliminatorias fueron otra historia: en un equipo que aunaba la veteranía de Makelele o Thuram, jugadores en plenitud como Vieira o Henry o la revelación de Franck Ribéry, Francia fue pasando fases frente a España, Brasil y Portugal, con Zidane erigido como líder y estrella del equipo.
La tanda de penaltis frente a Italia en la final le negó la gloria, pero fue un last dance en toda regla y con final abrupto incluido en colaboración con Materazzi, lo que le añadió cierto toque a la historia.
Jorge Valdano
Las crónicas dicen poco menos que Maradona ganó él solo el Mundial de México en 1986, pero no: era la gran estrella de un buen equipo, y Valdano era uno de sus principales lugartenientes. El entonces delantero del Real Madrid estaba en un gran momento que constató en la cita mundialista, donde se mostró como un atacante que goleaba y jugaba. Marcó cuatro tantos, incluido uno en la final donde los de Bilardo derrotaron 3-2 a la Alemania de Matthaus y Rummenigge.

Davor Suker
Suker no estuvo muchos años en el Madrid, pero llegó como un gran fichaje tras una magnifica trayectoria en el Sevilla y el primer año, el de la primera liga de Fabio Capello, cumplió todas las expectativas al marcar 24 goles que serían vitales para derrotar al Barcelona de Ronaldo. Después fue perdiendo protagonismo paulatinamente y en su segundo año ya acabó cediendo la titularidad en favor de Morientes.
Pero se resarció al término de la temporada: había mundial en Francia, y Croacia, selección que apenas tenía unos años de existencia tras la guerra de los Balcanes, fue la gran revelación al acabar tercera. Entre los Boban, Prosinecki, Jarni y compañía, Suker fue la gran estrella y el máximo goleador del torneo con seis tantos.

Evidentemente, son muchos los jugadores que destacaron en los mundiales formando parte del club blanco y que no han entrado en este XI: los cuatro goles de Butragueño a Dinamarca en el 86; el “me lo merezco” de Míchel en Italia 90 tras marcar un hat-trick a Corea; Raúl tirando del carro en 2002; el último de Ronaldo en 2006, donde completó con tres goles una magnífica trayectoria en los mundiales; el triunfo de Karembeu en 1998; las buenas actuaciones de Marcelo con Brasil en 2014 y 2018; Uli Stielike llegando a la final con Alemania en 1982; el destacado paso por Suecia de Raymond Kopa en 1958, donde Francia quedó tercera, o la buena actuación de Paco Gento en 1962 a pesar de que España no pasara de la fase de grupos.
¿Y Cristiano Ronaldo?
No me he olvidado del astro portugués. Disputó tres mundiales como madridista: 2010, 2014 y 2018, pero sólo en este último tuvo una actuación destacada, firmando incluso un hat-trick contra España en la fase de grupos. No obstante, Uruguay cerró el paso a Portugal en octavos de final. Tras ser seguramente el jugador más decisivo en la historia de la Liga de Campeones y ganar la Eurocopa con su selección, tiene la cuenta pendiente de los mundiales. ¿La saldará en 2026?
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