Fue en 2007 cuando Nissan se aventuró a crear un nuevo modelo con el que creaba un nuevo segmento que ha roto por completo el mercado automovilístico. El segmento de los SUV fue creado por un Nissan Qashqai que desde entonces ha vendido más de 3 millones de unidades en Europa, de las cuáles 325.000 corresponden a nuestro país. Como vemos en la actualidad, el segmento de los SUV es el segmento de mayor éxito y aceptación por parte del público en general; y por eso, desde Nissan han realizado esta renovación tan profunda, para poder pelear de tú a tú con todos sus rivales y recuperar el trono.
Dice Nissan que su éxito se basa en escuchar a sus usuarios y clientes, en concebir un coche no sólo a criterio de lo que reproduce una máquina introduciéndole parámetros de optimización, así que sus casi veinte años de conexión con el cliente medio, buena parte de ellos como líder absoluto de la categoría, vale su peso en oro este modelo en la historia de la marca y hoy os presentamos la última evolución de un modelo que ha sido clave en la tendencia del mercado automovilístico actual.
Exterior: un nuevo lenguaje de diseño
El diseño del Nissan Qashqai cambió rotundamente con la actual generación que ya se estrenó hace unos años y que llegó al mercado para ponerse a la altura de sus duros rivales de las marcas competidoras, que se unieron a este segmento que tanto está copando prácticamente las ventas del mercado automovilístico actual.

Es un coche que introduce elementos característicos de otros modelos como el Juke o el Ariya y que pretende ser más llamativo y emocional para el cliente. Ya en el frontal se puede ver la evolución con los faros en forma de boomerang. Son Full LED de serie y llevan dividida la luz diurna y la principal. Quedan perfectamente integrados y alineados con la parrilla V-Motion de la marca, con esa forma tan reconocible y que va enfatizada por la moldura cromada. También tendremos toques de cromo en la parte baja alrededor de las luces antiniebla. Aunque los detalles que nos ganan en el frontal es el nombre del Qashqai en la parte superior de la aleta y la toma de aire que forma el nuevo paragolpes.
En la vista lateral, el Qashqai gana mucha presencia, es totalmente reconocible, pero ahora, la línea de cintura ascendente le dota de gran dinamismo, es más deportivo y atractivo a la vista. También hay novedades en las llantas, que van desde las 17 hasta las 20 pulgadas y estrenan diseños y acabados. En nuestra unidad montaba las llantas de aleación Sapporo de 46 cm (18″). Unas llantas que se integran en unos pasos de rueda muy limpios y con una forma muy perfecta, y bajos en plásticos negro que, a parte de personalidad, nos indican su marcado carácter SUV.

La zaga probablemente sea la parte que menos cambia del nuevo Nissan Qashqai. Como siempre, pequeño spoiler de techo por encima de la luneta y en la parte intermedia vemos un portón que tiene una marcada nervadura entre unos pilotos LED rediseñados. Sin embargo, en formas generales se parece mucho a su generación anterior y aunque tiene diferentes detalles diferenciadores con esta nueva generación, en líneas generales se parece mucho y los faros traseros, completamente LED, son el cambio más importante que deja en evidencia que nos encontramos ante el nuevo modelo de la marca japonesa.
Este modelo ahora se asienta sobre la plataforma CMF-C de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, lo que se traduce en que tiene unas dimensiones que cambian ligeramente. Es 35 mm más largo, con 4,42 metros, 10 mm más alto, con 1,85 metros y 32 mm más ancho llegando a los 1,62 metros, que su predecesor. La batalla también crece en 20 mm hasta los 2.665 milímetros. Con lo cual, crece en todos los sentidos.
Interior: gran salto de calidad
Históricamente, los interiores de Nissan han sido más funcionales que atractivos y sobre todo, la calidad de los materiales utilizados y los ajustes de las diferentes partes del interior, siempre han estado algo por debajo de sus rivales europeos con los que a día de hoy, consigue competir con un gran producto como es este nuevo Qashqai.

Y es que el nuevo Nissan Qashqai da un salto de calidad interior enorme, con uso de materiales agradables a la vista y al tacto, aunque en ocasiones se excede en el uso del piano negro, que a mi personalmente no me gusta ya que pese a que queda muy bonito en el interior, es muy sucio y sobre todo, muy susceptible a sufrir arañazos. Sin embargo, la evolución del Nissan Qashqai en el interior se centra en la tecnología, la mucho más completa para convertirse en referente también en este aspecto. Y es que en cuanto a tecnología, destaca la pantalla digital de 12,3 pulgadas tras el volante es de alta definición con una navegación muy fluida e intuitiva, que facilita mucho la interacción. En esta pantalla podemos ver información sobre la navegación, entretenimiento, el tráfico o el propio vehículo. Por suerte, no integra las funciones de la climatización, que se controlan desde los típicos botones y ruletas que quedan por debajo. En la consola central hay un hueco que tiene carga inalámbrica para smartphones en los acabados superiores y algún botón más para cuestiones relacionadas con la conducción.
Otro punto que se ha cuidado mucho en el nuevo Nissan Qashqai es la calidad percibida del interior. Se puede decir sin lugar a dudas que hay una mejora considerable en este aspecto y destaca por esas molduras inspiradas en carpintería japonesa Kamiko que recorren algunas zonas del salpicadero. Hay plásticos en su mayoría, más blandos los superiores y más blandos los inferiores, pero siempre con sensación de construcción sólida. La tapicería cambia en función del acabado.
Pero también mejora notablemente el espacio de habitabilidad que tiene este nuevo Qashqai, que también es favorecido por el techo solar paronímico que tenía esta unidad de pruebas y que permitía entrar mucha luz a un interior que ya de por sí ha crecido en cotas. Comodidad, confort, espacio, esas han sido las premisas para la renovación del Nissan Qashqai en su interior y para ello, se han mejorado los asientos, ahora presentan un muy buen mullido además de con un agarre perfecto; además se han mejorado las cotas y hay más espacio en el habitáculo. Sorprende por un acceso muy cómodo a ambas filas, pues las puertas tienen una apertura de casi 90º. Que la distancia entre ejes haya aumentado repercute directamente en una mayor amplitud para las plazas traseras, que ahora van más holgados, con un espacio para las rodillas que ha aumentado en 28 mm, aunque el túnel central sigue siendo bastante estorbo. Y en cuanto almaletero, por su parte, tiene dos capacidades en función del equipo de audio instalado: 504 litros o 450 litros en las versiones que llevan el equipo Bose, por cierto, con una calidad de sonido más que decente. Una mejora sustancial de 70 litros, pues en la segunda generación se quedaba en unos justos 434 litros.
Motorización: la única opción con cambio manual
La gama mecánica del Nissan Qashqai se ha renovado por completo y viene con cambios sustanciales. El primero es que se abandona por completo el diésel y se apuesta por las mecánicas de gasolina y electrificadas. Todas las versiones que se vendan tendrán la etiqueta ECO de la DGT, algunas gracias a la microhibridación y otras por hibridación completa. Nuestra unidad de pruebas contaba con una microhibridación que no requiere de ninguna carga, pero que te permite tener una etiqueta que es beneficiosa para aquellos que tienen que entrar con su vehículo al centro de las grandes ciudades que cuentan con limitaciones de movilidad por zonas de bajas emisiones.

Nos encontramos ante una unidad de potencia que tiene como base el motor 1.3 desarrollado en origen por Mercedes y Renault, un magnifico motor que da un total de 140 caballos en esta unidad de pruebas unido a la única opción con cambio manual que en este caso cuenta con seis velocidades. Un motor que va ligado a una hibridación ligera de 12 V que te permite, como ya hemos comentado, tener la etiqueta ECO de la DGT. Es una hibridación mínima que apoya al motor de combustión en aceleraciones, además de recuperar energía en deceleraciones (se almacena en una pequeña batería de iones de litio). El sistema apenas aumento 22 kg de peso y no supone ningún impacto en el comportamiento dinámico del coche y tampoco en la habitabilidad y capacidad del maletero de este nuevo Nissan Qasqhai.
Lo cierto es que esta unidad de potencia cuenta con un nivel de potencia suficiente para la mayoría de usos (0 a 100 km/ en 10,2 segundos y punta de 196 km/h) y destaca por su entrega en la parte media del cuentarevoluciones. En la parte baja lo hemos notado un poco más perezoso, pero nada preocupante. Bastará con recurrir al cambio manual de seis velocidades, única opción en este nivel de potencia y con un tacto bastante correcto para un coche de estas características. El sistema microhíbrido se percibe cuando se apaga el motor por debajo de 18 km/h, el modo vela a velocidades de crucero y algo de apoyo en aceleraciones. Eso contribuye a la eficiencia del modelo, que promete consumos muy bajos. Esta versión homologa un consumo de 6,4 l/100km, una cifra muy cercana a la que conseguimos en nuestra prueba de más de 500 kilómetros en la que conseguimos cerrar la prueba en unos 6,7 litros a los 100 kilómetros.
Comportamiento dinámico: es un coche fácil de conducir
Entre los numerosos cambios que ha recibido este Nissan Qashqai en esta nueva generación se encuentra un nuevo chasis gracias a la aparición de la plataforma CMF-C, que aporta una rigidez estructural mayor al tiempo que reduce su peso.

A mi personalmente me parece que nos encontramos ante un coche que agrada a cualquier tipo de público. Si bien es cierto que no destaca por un comportamiento dinámico sobresaliente, sí que es cierto que cumple con todos los estándares de comodidad y de dinamismo cuando le aprietas un poco más en carreteras reviradas. Lo que quiero decir es que este nuevo Nissan Qashqai no es sobresaliente en ningún aspecto del comportamiento dinámico, pero es notable en todos. Es un coche que cuenta con un aplomo más propio de segmentos superiores, por lo que ahora sí que se puede decir que el Qashqai está entre lo mejor del segmento a nivel dinámico, aunque todavía no está a la altura del SEAT Ateca, que suele ser la referencia entre los generalistas en este aspecto.
La reducción de peso es de 60 kg respecto a la generación anterior, a pesar de ese sistema Mild Hybrid que sumaba 22 kg y de que sus dimensiones sean mayores, hace que el comportamiento dinámico de este nuevo Qashqai sea mejor que el de su antecesor. Eso, unido a unas nuevas suspensiones que filtran bien las irregularidades del asfalto y contiene eficazmente los balanceos de la carrocería, permite conducir rápido con una gran sensación de seguridad. Por tanto, en la práctica se traduce en que tenemos un Qashqai más ágil y preciso, que mejora principalmente cuando se realiza una conducción más dinámica. Además, a esta mejora de comportamiento ayuda la nueva dirección, que tiene el motor de asistencia eléctrica junto a la cremallera y que tiene un peso mucho más conseguido y natural que anima a tomar curva.
Un comportamiento dinámico mejorado que no impide que se pierda el confort que caracterizaba a la anterior generación, consiguiendo mantener dicho confort y además, tener un coche bien aislado y que no presenta vibraciones. Sin duda, un gran trabajo de Nissan en términos de chasis, suspensiones y dirección que ha hecho de este Qashqai un coche muy bueno a nivel dinámico, aunque todavía le queda un pequeño paso para ser referencia en este aspecto.
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