Citroën ha tomado un camino rompedor dentro del mercado del automovilismo, impulsado por el Grupo Stellantis para intentar repetir la receta del éxito que marcas como Dacia están teniendo dentro del mercado. Y es que la marca francesa ha tomado la filosofía de ofrecer vehículos con todos los detalles de equipamiento actuales, pero a un precio muy competitivo en un momento en el que los precios de los coches solo hacen estar al alza.

Cuando llegó en 2017, el Citroën C3 Aircross conquistó al público que buscaba un B-SUV cómodo y funcional. Tras más de 525.000 unidades vendidas que demuestran su éxito, la marca de los chevrones ha lanzado su segunda generación manteniendo esos pilares fundamentales pero evolucionando para ser aún más práctico. Nos encontramos ante un coche más grande, siendo el único coche del segmento B-SUV que ofrece la opción de equiparse con siete asientos y sobre todo, ofreciéndose con un precio de tarifa que pocos competidores lo pueden igualar.

Y la pregunta que nos hacemos todos es: ¿cómo ha sido posible llegar a estos precios tan ajustados en un momento en el que el precio de los coches está tan al alza? Primero, por la plataforma Smart Car, derivada de la CMP y empleada en el C3 de los mercados emergentes. Segundo, por la batería LFP (litio-ferrofosfato) de la empresa china CATL Tercero, por la piezas baratas, aunque ninguna es común a las del C3 brasileño e indio, y manteniéndose en los estándares europeos de calidad en este tipo de coches. Y cuarto, por la adopción del equipamiento justo, sin desarrollar elementos con poca demanda y que encarecen el precio de tarifa de estos coches sin tener necesidad alguna y sobre todo, prácticamente demanda.

Con su hermano menor al lado, asistimos a la presentación que se celebró esta misma semana en las instalaciones de nuestros amigos de CITROËN STELLANTIS &YOU SEVILLA – San Lázaro. Dos vehículos que van a ser fundamentales en el futuro de la marca, que llegan con el objetivo de romper el mercado e intentar rebajar el precio tan exigente que tienen los coches a día de hoy. Y lo hace ofreciendo ofreciendo una propuesta sencilla, práctica y, sobre todo, asequible. Algo de lo que me di cuenta en la prueba del Citroën C3 y que me lo ha confirmado en esta presentación.

El frontal apuesta por la horizontalidad, con un diseño de faros, parrilla y paragolpes que dan al sensación de hacer el coche más ancho. Solo rompe esta idea el nuevo logotipo de Citroën, que resalta en el centro. Las llantas pueden ser de hasta 17 pulgadas y la parte trasera es bastante sencilla, alargándose la zaga en comparación a su hermano pequeño, algo que le hace tener una presencia más llamativa y roibusta.

Lo más destacado es que el nuevo C3 Aircross ha crecido mucho en longitud, es 24 cm más largo que el modelo anterior. Ahora mide 4,39 m y pese a que se sigue encontrado metido dentro del segmento B-SUV, ya que sigue siendo menor que su hermano mayor, el C5 Aircross; con estas medidas se asemeja a un  C-SUV,  al tener un tamaño similar a un Seat Ateca o un Nissan Qashqai.

En general es más todocamino. No quiero decir con esto que tenga mayores aptitudes offroad, sigue siendo un urbanita. Me refiero a que ha reforzado su imagen SUV con una altura libre al suelo más generosa, como ya pudimos ver en su hermano pequeño, el Citroën C3, y unas protecciones en los bajos que ganan protagonismo con una trama decorativa. El conjunto le da un cierto aire aventurero.

En cuanto al habitáculo, sigue las mismas líneas que las del Citroën C3 que probamos hace unos meses y vemos un interior predominan los plásticos rígidos, las diferentes piezas se sienten sólidas y bien ensambladas; además, hay una repisa recubierta de tejido que aporta un toque cualitativo al conjunto. La instrumentación en realidad es una suerte de Head-up Display proyectado que se consulta por encima del aro del volante, que es cuadrado. El modelo de acceso carece de pantalla táctil; en su lugar nos encontramos con un soporte para nuestro smartphone. El resto de terminaciones cuentan con un display de 10.25 pulgadas cuyo funcionamiento resulta satisfactorio en rasgos generales. Y una cosa que me gusta destacara y me gusta mucho, la instrumentación de la climatización es completa por mandos físicos. En cuanto a la postura de conducción, es más elevada que la generación anterior con lo que se mejora la visibilidad, volante pequeño y achatado arriba y abajo de tacto muy bueno por grosor.

Hablando de comodidad y habitabilidad, este coche está dotado de los ya famosos asientos Citroën Advanced Comfort, que tienen un mullido extra para hacerlos más confortables y que a mí, personalmente, me han parecido realmente confortables en las plazas delanteras y a la espera de saber cómo son en viajes largos, parece que reducen realmente la fatiga a la hora de afrontar kilometradas extensas. Y una de las características sorprendentes de este modelo es que Citröen haya podido colocar una tercera fila de asientos para tener una capacidad de hasta siete plazas. Es algo muy poco habitual en esta categoría.

Esa tercera fila se compone de dos plazas adicionales que ofrecen espacio suficiente para niños principalmente. Disfrutar de esta tercera fila de asientos que es una opción que cuesta 850 €. Y en cuanto a maletero, si eliges el modelo de siete plazas y tienes todos los asientos operativos, pierdes casi todo el espacio de carga, teniendo solo 40 litros de volumen disponibles. Pero con cinco plazas el maletero es grande y útil, llegando a los 460 litros que se pueden distribuir a dos alturas. Abatiendo los asientos de la segunda tercera fila queda un espacio completamente plano y un volumen de 1.600 litros. No está nada mal.

En cuanto a opciones mecánicas que nos presentaron en la presentación de CITROËN STELLANTIS &YOU SEVILLA – San Lázaro, contamos con una versión de acceso y única de combustión pura que está conformada por un motor de gasolina 1.2 Turbo de 100 CV vinculado a un cambio manual de seis marchas, siendo un motor que ha sido revisado y modificado totalmente, de hecho ni siquiera lleva correa sino cadena de distribución. A continuación en la gama tenemos este mismo bloque de gasolina pero vinculado a un sistema de hibridación ligera y un cambio automático, con un sistema MHEV que tiene la etiqueta Eco y da un total de 136 CV de potencia, siendo para mí esta la opción más interesante de las que van a vender.

Y por último, la marca francesa nos ofrece el Citröen ë-C3 Aircross 100% eléctrico. Tiene un motor eléctrico de 83 kW, es decir, 113 CV y está vinculado a una batería LFP de 44 kWh. Está pensado para su uso principalmente en ámbitos urbanos, tanto por prestaciones como por autonomía ya que homologa 306 km y con una carga que puede llegar hasta los 100 KWh. Además. como habrá potenciales clientes a los que les sepa a poco, este verano está prevista la llegada de una versión de rango extendido con una batería de 54 kWh con la que la autonomía llegará a los 400 km.

Sin duda, nos encontramos ante un coche muy, pero que muy interesante. Es para mí un coche que lo va a cambiar todo, tirando los precios en un momento en el que todo va al alza y prescindiendo de cierto equipamiento que encarecen los coches y que la mayoría de clientes no aprecian e incluso, van a utilizar. Por tanto, ojo a la respuesta del cliente español con este vehículo. Bien es cierto que las versiones con precios asequibles incluyen únicamente el equipamiento básico, pero parece que el C3 Aircross reabre el camino para poder comprar un coche nuevo sin tener que recurrir a la financiación.

 

 

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