Rubén Domínguez ha pasado por los micrófonos de Tirando a Fallar tras su extraordinaria actuación a domicilio frente a Leyma Coruña (79-100). El joven jugador de 21 años se fue hasta los 35 puntos, lo que le ha servido para salir nombrado MVP de la jornada de la Liga Endesa. Estas son sus sensaciones después de su histórica exhibición con Bilbao Basket.
🔥La exhibición de Rubén Domínguez
✨Los 35 puntos del escolta de @bilbaobasket este fin de semana
⚫️Máxima anotación de la historia del club bizkainopic.twitter.com/J5g88U8ief
— Gigantes del Basket (@GIGANTESbasket) December 30, 2024
Sus registros históricos: «Cuando veo mi nombre en las noticias al lado de esos (Herreros, Abrines o Hezonja) da vértigo. Pero en estos momentos tampoco se puede estar muy arriba y en momentos más regulares no se puede estar muy abajo. Hay que seguir constante, que es lo que se valora de verdad»
Adaptación al equipo y la Liga Endesa: «Yo sabía que iba a ser un proceso, tampoco tenía prisa. Conozco a Jaume Ponsarnau desde antes de venir al equipo y tenía, y tengo, plena confianza en su gestión. No tengo prisa por jugar más o menos. Tampoco pienso que haya tardado mucho en cuajar, todo debe llevar su proceso. No por ser más rápido vas a ser mejor. Estoy contento con mi mentalidad de haber esperado mi momento. Lo importante es que mi actuación llegó también con un buen resultado para el equipo»
Las sensaciones durante su actuación: «Es un poco complicado de explicar. Esa canasta fue un churro (triple con rectificado en el aire), sin duda, sabía que quedaban 8 décimas, la recibo, me giro y cuando ya estoy saltando, en el aire, me doy cuenta que tengo al defensor encima. Ni siquiera en el último cuarto, que metí 18 puntos, no llevaba la cuenta ni estaba siendo consciente de lo que estaba pasando. Simplemente estaba ejecutando, por así decirlo. Yo tengo mi psicólogo deportivo y buscamos ese estado de trance, de fluir, de no estar pensando, simplemente ejecutando y disfrutando, que es lo que estoy haciendo»
Mentalidad: «Es un poco esa sensación de decir ‘ayer me salía todo, pero igual hay días en los que no salga todo tan bien y en los que tengo que seguir ejecutando e intentar tomar decisiones correctas’. Así es como lo describo, llega un momento en el que estoy en trance y ni me doy cuenta de lo que está pasando»
Foto: acb Photo / Adrián Baúlde
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