Hace justo un año, en el verano de 2023, todo apuntaba a que los Denver Nuggets estaban dando los primeros pasos para construir una dinastía. Campeones con una pareja formada por jugadores drafteados y desarrollados por ellos mismos con calma, Jokic y Murray, junto con un entrenador que les había acompañado durante todo el proceso, Michael Malone.

Tenían todas las herramientas para ganar varios anillos seguidos e incluso en nuestra revista en papel yo me atreví a hablar de los Nuggets como el verdadero Proceso. Sin embargo, y tras quedarse a las puertas de las Finales de conferencia en los últimos playoffs, rumbo a la temporada 24-25 el proyecto parece estar herido de muerte

Primero se fueron Bruce Brown y Jeff Green. No hubo reemplazo alguno pero el equipo daba la sensación de ser imparables. Y este último verano han perdido a Kentavious Caldwell-Pope, figura clave en ataque y defensa. ¿Su respuesta? Fichar a Russell Westbrook y renovar a Jamal Murray. Además han surgido rumores de que la relación entre Malone y Calvin Booth, el GM, está rota

¿Está el proyecto de los Nuggets a punto de explotar? ¿Por qué no es tan pronto como para alarmarse? En nuestro canal de YouTube te explicamos en Gigantes del Basket analizamos la situación de Denver.

Por qué los Denver Nuggets están cerca de una crisis

La pérdida de jugadores clave en el mercado

La razón reside en la presión económica a la que las nuevas reglas están sometiendo a las franquicias que más gastan. Una nueva normativa que restringe y castiga una nómina de salarios alta y que crece año tras año. En el pasado lo lógico era extender y pagar el impuesto de lujo, pues los beneficios deportivos lo compensaban. Ahora la cosa ha cambiado considerablemente.

Eso no significa que los equipos tengan prohibido gastar y gastar para renovar a sus agentes libres, basta ver el ejemplo de los Celtics este año. No, lo que marca la diferencia es si el dueño quiere mantener su margen de beneficio recortando gastos o le importa más que su equipo gane y siga arriba. La gerencia de los Nuggets ha optado por el primer camino, recortar y esperar que todo siga igual.

Bruce Brown y Jeff Green, digamos, que tenían una oportunidad única de firmar un gran contrato y aprovechar el momentum, por lo que es entendible que les dejasen ir. La cosa es distinta con Kentavious Caldwell-Pope. Denver pudo renovar a KCP la pasada temporada o bien convencerle antes de salir a este último mercado. Más teniendo en cuenta que estamos hablando de un jugador que ha promediado un 41,5% en triples desde que llegó a Denver y que ha ganado 2 de los últimos 5 anillos. Nada mal para un escolta titular. Finalmente los Magic se llevaron al escolta por 66 millones y 3 temporadas, buen contrato y la figura que justo necesitaban.

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La renovación de Jamal Murray

El 7 de septiembre al fin se filtró la noticia de la renovación de contrato de Jamal Murray con los Denver Nuggets. Algo que se intuia que ocurriría al comienzo del verano se ha demorado hasta casi empezar el training camp. Un hecho que no suele ser muy habitual en el caso de los jugadores veteranos, como sí lo es cuando se trata de extensiones de contratos en escala rookie.

Esto es un signo de las dudas de la franquicia con respecto a Murray, de cómo se ha demorado el proceso de toma de decision sobre algo que puede acabar convirtiéndose en un caramelo envenenado. Sobre todo porque una vez renovado al canadiense no se le puede traspasar hasta que acabe esta temporada.

El escolta firma por 4 temporadas más y un total garantizado de 207,8 millones de dólares (207,845,568). Murray estará bajo contrato hasta que cumpla 31 años, es decir, al término de la temporada 2028-29 con un salario estimado de más de 57 millones.

Salario Temporada Edad
36M 2024-25 27
46,3M 2025-26 28
50,1M 2026-27 29
53,8M 2027-28 30
57,5M 2028-29 31

Unas cifras que dan algo de vértigo teniendo en cuenta varios aspectos. Lo primero por las lesiones. En 2021 Jamal Murray sufrió una rotura del ligamento anterior cruzado de una de sus rodillas. Un hecho que cambió para siempre su perfil como un jugador sólido y que apenas se perdía partidos. El canadiense se perdería toda la temporada siguiente y desde entonces ha sido una constante verle causar baja, ya sea por gestión de cargas o por no estar a pleno rendimiento. El año pasado disputó tan solo 59 partidos, sin ir mas lejos.

La segunda cuestión, y que tiene mucha relación con lo anterior, es el rendimiento. El impacto que esa lesión tuvo en Murray ha acabado por minimizarle como jugador. Sus porcentajes se han resentido, especialmente la última campaña en Playoffs, donde fue una sombra respecto al año del anillo. Y el mejor ejemplo de este bajón individual se encuentra en los Juegos Olimpicos, donde no terminó de adaptarse pero tampoco estuvo al nivel requerido.

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El choque entre banquillo y gerencia

Esta situación en los Nuggets ha llevado a una potencial situación de fractura. Una que, como decía al principio, hace peligrar el proyecto. Recientemente, Zach Lowe, de ESPN, comentó en su podcast, que había rumores muy fuertes de que Michael Malone y la gerencia, dirigida por Calvin Booth, no mantenían una relación lo más estrecha posible, con un nivel de fricción incluso demasiado alto de lo que es habitual en la NBA.

Estas fueron sus palabras:

«Hay rumores. ¡Rumores! De que el cuerpo técnico y la gerencia, o al menos el entrenador jefe y el GM, no están exactamente de acuerdo en Denver. Hasta un punto inusual para la NBA».

No es extraño que las relaciones entre oficina y banquillo fluctuen a lo largo del tiempo. Más cuando se trata de un entrenador que lleva tanto tiempo y con tanta experiencia como Malone, lo contrario a un Calvin Booth que apenas tuvo que hacer para construir estos Nuggets. Un equipo que es obra de Arturas Karnisovas, ahora en los Bulls y de Tim Connelly, GM de los Timberwolves actualmente.

Michael Malone, además, tiene contrato hasta 2027, pues renovó la pasada campaña. Sin embargo, Booth concluye su vínculo como director deportivo al término de esta temporada, por lo que su puesto está ahora mismo en juego y un mal resultado o una situación tensa al interno puede pasarle factura de cara a la renovación. La inacción desde los despachos ha ido haciendo mella en la paciencia de un Malone que debe conseguir buenos resultados con una plantilla cada vez más corta de talento y efectivos capaces de impactar al nivel que se espera. Y si la cosa va enserio no será la última vez que se filtre una información así.

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