Una actuación colosal de Anthony Davis guía a los Lakers hasta la primera Copa de la NBA

Los Angeles Lakers han escrito su nombre en la historia tras levantar la primera Copa NBA organizada por la competición. El conjunto californiano, impulsado por una gran primera parte de Reaves, el siempre incombustible LeBron y un colosal encuentro de Anthony Davis, logró derrotar a los Indiana Pacers (109-123) para finalizar el In-Season Tournament con un 7-0 perfecto.

El partido comenzó con el buen ritmo característico de ambos equipos, pero accedió más pronto que tarde en un bucle de faltas. Los árbitros siguieron un criterio muy estricto con los contactos y señalaron 28 personales en la primera parte, provocando continuos parones y dejando a LeBron James, Taurean Prince, Cam Reddish y Myles Turner con tres personales por cabeza.

En esa intermitente reanudación de partido, con Haliburton sufriendo más de lo habitual en la dirección (3 pérdidas al descanso), Anthony Davis dominó la pintura (17 puntos y 11 rebotes), LeBron mostró su ambición y Austin Reaves se hizo un hueco en el primer plano. Afectado por un virus, el exterior salió desde el banquillo como si en perfectas condiciones se encontrara. Apenas 12 minutos necesitó para sumar sus primeros 22 puntos en el choque, claves para irse con un 65-60 al ecuador del mismo. Solo 5 de diferencia, sí, gracias a los 32 puntos aportados por los suplentes de los Pacers (Jackson, Nesmith, McConnell y Mathurin).

Superado el descanso, la igualdad se mantuvo, pero siempre con unos pocos puntos de ventaja para los angelinos. Los Pacers remaban y remaban, pero ningún arreón era suficiente. Y ahí, a pesar de sufrir un susto en su ingle tras un esfuerzo bajo el aro, es cuando Anthony Davis se hizo enorme y dominó el resto del encuentro. El pívot de los Lakers venía firmando una gran actuación y la culminó con un tramo final histórico.

‘La Ceja’ desató toda su furia sobre la cancha para terminar con 41 puntos, 20 rebotes, 5 asistencias y 4 tapones bajo la atenta mirada de Shaquille O’Neal, situado al lado del banquillo de los Lakers, y un LeBron James que ayudaba de manera activa para certificar el triunfo. Otro más para los Lakers, otro más para la dupla, pero el primero de la historia en ambos casos en el NBA In-Season Tournament. La Copa NBA que parece haber llegado para quedarse.

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